lunes, 25 de octubre de 2010

Apremios en Fontana

Profunda preocupación del Frente Grande por la continuidad de la violencia policial en la Provincia del Chaco

El diputado Fabricio Bolatti solicita informes por apremios a un joven de 18 años

Lamentablemente la policía del Chaco vuelve a ser noticia por los vejámenes y torturas infligidos a una persona detenida en la localidad de Fontana. Este joven tuvo que ser internado en el Hospital Perrando producto del trato inhumano recibido durante su detención y que fuera denunciado por sus familiares en los medios de comunicación.

Desde el bloque legislativo del Frente Grande se presentaron dos resoluciones que solicitan informes al Ministerio de Gobierno y al Procurador General con la finalidad de contar con información cierta de cuáles han sido las medidas que se tomaron respecto del aberrante hecho. Creemos que es necesario indagar en algunas condiciones que hacen a la forma en que la fiscalía en turno toma conocimiento de la situación del joven y de las circunstancias que rodearon el accionar de las personas que sólo debían custodiar su persona hasta tanto se inicie la investigación penal.


Este hecho se enmarca en una serie de actuaciones policiales bochornosas que han producido mucho daño a ciudadanos chaqueños y a sus familias, como las recientes muertes en una Comisaría de la ciudad de Resistencia. No podemos desconocer que las fuerzas de seguridad pública continúan con prácticas y costumbres enraizadas en los procedimientos de torturas y de degradación de la persona que por distintas circunstancias se encuentra detenida o a disposición de alguna autoridad policial. Por otro lado no ha habido ningún avance en las leyes que permitan desandar el camino represivo y humanizar el trato entre el agente y la comunidad.

La sociedad oscila entre una opinión sobre la policía que va desde el desprestigio por la corrupción y por la idea de que ya nadie presta servicio "por vocación" y el reclamo de mano dura. En ese sentido, en varias oportunidades desde el Frente Grande hemos impulsado adecuaciones normativas que sirvan para relegitimar un sistema policial no militarizado, democrático y respetuoso de los derechos humanos. Casi nunca hemos tenido el acompañamiento de la Cámara, y tampoco visualizamos en el ámbito respectivo del Poder Ejecutivo voluntad de producir cambios.

El camino sobre bases sólidas que recorre el gobierno nacional para reformar a las Fuerzas Armadas autoritarias deberían ser una guía para la actual administración. Entendemos que el momento fue hace tiempo, pero sigue siendo necesario: la fuerte formación policial desde una perspectiva de los derechos humanos se hace imprescindible, la derogación de la normativa policial de las diferentes dictaduras, una revisión democrática de las normas, cambios sustanciales en el OCI para hacerlo independiente de los investigados y una reforma en el servicio de salud policial -que debe ser excluido de ese ámbito-. Sobre todo ello se hicieron propuestas que oportunamente presentamos y no prosperaron.

Hoy, una vez más, no encontramos lamentando vidas y maltratos. Y escuchando declaraciones de
funcionarios -del Ejecutivo y del Poder Judicial- justificando lo injustificable, por lo que esperamos se avance en las reformas esperadas.

El objeto de de los proyectos 3971 y 3972 y obtener información de éste últimos y luctuoso hecho para evaluar las responsabilidades sobre el mismo.



No hay comentarios: