martes, 19 de junio de 2018

El FMI y la economía popular


El acuerdo con el FMI afecta a Provincias y municipios
INCENTIVO DOCENTE, OBRAS PÚBLICAS Y SUBSIDIOS, TOCARON “FONDO”
Por Fabricio Bolatti / Unidad Ciudadana Chaco

Como si no fuera suficiente transitar más de dos año y medio del gobierno liberal de Macri = Cambiemos, ahora también se suma “Tío Rico = FMI”, quien tiene la misión de garantizar los procesos de endeudamiento externo del país por 100 años y de consolidar la concentración del poder y de la riqueza en pocas corporaciones amigas. Para cumplir este objetivo se les hace necesario profundizar el proceso, iniciado por el gobierno de Macri, de transferencia de la renta y riqueza del pueblo argentino hacia los sectores más conservadores del orden mundial y sus delegados en el país.

Intentando aportar información y nuestra opinión, al conocimiento de lo que está sucediendo y al casi inexistente debate que ocultan los grandes medios de comunicación, seleccionamos algunos ejes que pretendemos sintetizar en esta publicación.

Medidas de la gestión Macri que promovieron el endeudamiento y la crisis actual

El capital especulativo financiero volvió a la argentina por las condiciones generadas, ofrecidas y garantizadas por el gobierno de Cambiemos. Entrar al país libremente, participar de operaciones financiera de corto plazo, cobrar altísimo interés y tener reglas cambiarias a medida que garantizan una rápida y segura retirada de la plaza, constituye un escenario soñado y extremo para la especulación financiera nacional e internacional. Generando este escenario, el gobierno de Mauricio Macri logró que “cambiemos” una situación económica y social sustentable y de alta estabilidad, la que se logró en el ejercicio de mayor soberanía e independencia económica del país durante más de diez años – 2003/2015 –, por una situación de “emergencia económica” y con indicios claros de que ya pasa a ser “emergencia socioeconómica”, situación que madura desde  el primer minuto de gestión del nuevo gobierno nacional.

Se puede identificar como punto de partida, la decisión de desregular el mercado cambiario, al decretar el fin del llamado “cepo” (diciembre/2016) y la “libre movilidad” de capitales, medida que pone al país a merced del alcance de los fondos buitres o capitales especulativos del mundo y que también permite que los inversores que están dentro del país puedan especular y sacar libremente sus divisas al exterior, provocando un escenario de gran inseguridad e incertidumbre, que constituye una de las causas de la salida del país de los capitales especulativos, afectando el nivel de Reservas. En la era Macri, se estima que se fueron más de USD $60.000 millones de dólares,  

Si además se generan condiciones económicas y financieras que permiten a los capitales obtener muy alta tasas de interés y plazos muy corto, la plaza pasa a ser muy atractiva, eso es lo que sucedió y a través de un plan de endeudamiento, Macri y su equipo lograron generar ganancias a los capitales especulativos por alrededor de USD 57.700 millones de dólares (por Letras del BCRA: USD 26.100 millones. y por Deuda Pública USD 31.600 millones). Para ello Cambiemos hizo que el pueblo argentino, antes de comenzar este año 2018, hubiera más que duplicado su Deuda Pública Externa, pasamos de USD 56.000 millones a más de USD 115.000 millones de dólares, y lo peor son los altos intereses y el muy corto plazo en que se comprometió a devolver, situación similar a la deuda tomada en pesos.

El efecto de estas decisiones  impacta directamente en el Presupuesto, produciendo un incremento del gasto en la partida “Intereses de la deuda” y ocupando recursos que se destinaban a políticas públicas como educación, justicia, seguridad, promoción del empleo, etc. Lo intereses generados por la gestión Macri, ya en el primero año de gobierno (2016), triplicaron y superaron en más de $200.000 millones de pesos a los intereses pagados por la gestión anterior el año 2015. Para el siguiente año 2017 se mantuvo el alto valor y llegó a pagarse $314.000 millones, mientras que para este 2018 el crecimiento esperado es mucho mayor y se  presupuestó $406.500 millones de pesos.

Observemos que el ajuste de la Ley de Reforma Previsional y la quita de subsidios que aumenta las tarifas de los servicios públicos, liberó para que Macri disponga $200.000 millones de pesos al año, monto que equivale al aumento anual de los intereses de deuda pública que se pagaron en cada uno de los dos primeros años de gestión, en este tercero podría duplicarse ese aumento inicial dada el mayor endeudamiento. Es muy clara la política de Cambiemos, ajustan y quitan ingresos al pueblo para destinarlos al pago de más ganancias a la especulación financiera.

No satisfecho con el negocio de la Deuda Pública, Macri también usa el Banco Central para endeudar al país, aunque no sea una jurisdicción del P.E.N., ni el pago de los intereses que paga se reflejen en el Presupuesto Nacional, igualmente lo hacen. La autoridad monetaria amplió el stock de letras del BCRA – LEBAC – un 300%, pasando de $300.000 millones de pesos a $1.200.000 millones (¡¡un millón de millones!!). Para que los inversores financieros las compren y luego se mantengan en este instrumento y no vuelvan a los pesos o se conviertan en dólares, el Central le ofrece altísimo rendimiento, hoy del 40% anual, esos intereses ofrecidos son ganancias para los inversores y ya generaron resultados por $157.465 millones de pesos en el 2016, $327.834 millones en 2017 y se podría estimar en cerca de los $400.000 millones de pesos para el corriente año, los que si se liquidan en pesos o terminan yendo al dólar, impactan sobre las Reservas y el tipo de cambio, y al ser valores que surgen por el solo paso del tiempo y no de una actividad productiva o provienen de un crédito, prácticamente carecen de respaldo, y por ello debilitan el sistema. El gobierno tiene que generar una contrapartida para ello, en el acuerdo con el FMI la respuesta es endeudarnos más de USD22.000 millones de dólares, esto es más Deuda Externa para el país y ningún dólar nuevo para el país, sino para respaldar las ganancia de la timba financiera, pero si tenemos que ajustar el gasto para pagar los intereses.

El alcance del ajuste acordado, afecta fuertemente a las gestiones provinciales y municipales

Los gobiernos de Provincias y Municipios del país son directa e indirectamente afectados por el acuerdo con el FMI, jurisdicciones que en su gran mayoría vienen cediendo y perdiendo recursos desde que gobierna Cambiemos, recursos que fueron a la gestión de Vidal y al ANSES principalmente. Hoy las Provincias están más endeudadas y sin recursos. Pero llegó el FMI y todo se encamina, “vamos por el buen camino” expresaban los funcionarios. Y firman un acuerdo de ayuda financiera para sostener y oxigenar los negocios, la fuga de divisas. Pero también exigen continuar con el ajuste y reducir drásticamente el déficit primario, dando más garantías a los acreedores de que van a cobrar sus ganancias usurarias, ganadas en base a la especulación. En el siguiente el “Cuadro 1”, se observa que el potencial ajuste debería llegar a  los $483.467 millones de pesos, en los 36 meses que dura el acuerdo. 

 
Las Provincias y Municipales son los que van a sentir la falta de los recursos, la quita de los subsidios a los servicios públicos impacta directamente en las hoy impagables facturas de luz, agua, gas y transporte, las eliminación de trasferencias para fines específicos restan al mantenimiento de los ya degradados servicios, como ejemplo vemos que no se transferirán los recursos para el “Incentivo Docente”, el que quedará a cargo de las asfixiadas administraciones provinciales, las que no puede hacerse cargo. Por último, el ajuste pasa a archivo la obra pública, de una inversión inicial del 2% del PBI hasta el año 2020 inclusive, lo que se estima en $260.000 millones de pesos, el acuerdo Macri = FMI la reduce al 0,4% del PIB, aproximadamente unos $52.000 millones de pesos.
Para el caso de nuestra Provincia del Chaco, si aplicamos al ajuste el índice de coparticipación, los ingresos que dejarían de venir a financiar políticas básicas e imprescindibles, como lo son los servicios públicos, lo estimamos en más de $23.000 millones de pesos para los 3 años que dura el plan de desguace, en el Cuadro 2, podemos ver la estimación anual y también el valor expresado en viviendas sociales que podríamos construir (33.152viv) y en km de rutas pavimentadas (1547km). 

Otra forma de expresar lo significativo del ajuste acordado por el gobierno nacional con el FMI y apoyado por el gobernador del Chaco, Domingo Peppo, podría ser a través de un plan de obras básicas que seguramente necesitamos los chaqueños, y que podría hacerse si se administra el Estado a favor del pueblo trabajador y no de las corporaciones, grandes grupos económicos, monopolios, Bancos, etc., tanto nacionales como de capitales extranjeros, como lo hace hoy Macri. En el Cuadro 3 se puede observar lo que podríamos hacer con lo que el gobierno de Cambiemos cedió en el ajuste, además de aumentar la Deuda Externa con el FMI. 
  
El FMI es el garante y socio necesario del capital financiero especulativo (buitres)

En esta nueva aparición del F.M.I. en la vida de lxs argentinxs, no se aleja en nada de las anteriores, donde siempre terminaron siendo el “Fondo” de nuestra caída, y nada sería casualidad si todo sale igual en la era Macri. Siempre reaparece el organismo rector del sistema financiero internacional, luego de un escenario de gran especulación financiera y desregulación indiscriminada, que permite el saqueo del patrimonio del país, donde el endeudamiento externo siempre cumple un rol principal para ello. Así como un “salvador” tenemos la aparición del FMI, con su remedio que es peor que  la enfermedad, “más deuda y más ajuste”, para que pasado un corto plazo todo termine peor para el pueblo que queda “más pobre y más endeudado”, pero mucho mejor para el gran capital que se llevó lo que nos falta.

Ese es el rol del FMI, que además debe dejarnos en tales condiciones que nos cueste recuperarnos y que durante el mayor tiempo posible estemos sometido a sus reglas y atados de pie y manos. Por eso hubo festejos de quienes tenían conciencia de esta verdad, cuando el entonces Presidente Néstor Kirchner mandó a cancelar la deuda con el FMI y se tuvieron que retirar del país, volvimos entonces a recuperar la independencia económica y hubo más soberanía en la nación, eso fue clave para comenzar un proceso de desendeudamiento con inclusión social que mejoró la calidad de vida y el futuro del país. Macri = Cambiemos = FMI lograron en apenas dos años y medio destruir todo y entregarnos por muchos años, hasta firman clausulas para que las próximas autoridades nacionales estén muy condicionadas y no tengan los márgenes y las condiciones que ellos recibieron cuando asumieron el gobierno.   

lunes, 7 de mayo de 2018

Combo explosivo



Combo explosivo: tasas y tarifas por las nubes, devaluación, importaciones y ajuste sin fin
LAS POLÍTICAS DE MACRI SOLO PROFUNDIZAN LA CRISIS DEL PUEBLO
Por el C.P. Fabricio Bolatti

 “No nos tomó por sorpresa, estábamos preparados”, dijeron en el gobierno nacional en referencia al significativo aumento del dólar que se dio en estos días. Cómo no esperarlo si el gobierno de Cambiemos viene batiendo records históricos en generar índices negativos y problemas estructurales en la macroeconomía argentina. El daño provocado es sobre el Estado y pueblo argentino y no sobre el patrimonio y las ganancias de los conglomerados de empresas que forman parte, directa o indirectamente, de la administración macrista, quienes justamente son los grandes beneficiados.

Este gobierno tiene ya varias medallas de oro garantizadas, logró para el ellos el record de aumento de deuda externa en dos años y medio de gestión, la más significativa cuenta de intereses a pagar en un año, alcanzó el mayor stock de letras del BCRA (deuda necesaria para lograr la fuga de divisas), también el descomunal déficit comercial alcanzado en el año 2017 y en consecuencia la mayor fuga de divisas o capitales (ganancia especulativa que se saca del país) que se haya registrado en la historia en tan corto tiempo.

Deuda Pública Externa, condiciones y vencimientos

El macrismo en dos años duplicó la deuda pública con el sector privado externo, pasando de USD 56.000 millones a más de USD 115.000 millones de dólares, siendo el pasivo duro y condicionante ya que el resto es intraestatal y con organismos multilaterales de créditos. La deuda pública total se incrementó en más de USD 80.000 millones y hoy supera los USD 307.000 millones de dólares.

Lograron aumentarla pero también empeorar su composición, debido a la proporción creciente de deuda externa sobre deuda total (más del 35 %), las mayores tasas de interés (6-7-8 % anual), la menor vida promedio y un monto significativamente creciente de intereses a pagar.

Para el caso de los intereses de deuda pública, los que constituyen un gasto público y se pagan con presupuesto público como la educación, justicia, seguridad, promoción del empleo, etc., pasaron de $109.000 millones de pesos en el año 2015 a más de $306.000 millones en el 2016, $314.000 millones para el 2017 y con la misma tendencia para este año 2018 se presupuestó $406.500 millones de pesos. El incremento supera lo ahorrado por el ajuste previsional a los jubilados y demás beneficiarios, más el ajuste por quita de subsidios a la energía, gas, transporte y agua.
Mirado de otra forma, el gasto por intereses de este año duplica el de Educación y Ciencia/ Tecnología sumados y supera siete veces el de Salud.

Especulación, Lebac, fuga de divisas

En las políticas monetaria, financiera y cambiaria aplicadas por el gobierno de Macri está la causa de la crisis actual, que se aceleró por la decisión de la Reserva Federal de EE UU de incrementar la tasa de los bonos a 10 años hasta el 3% anual. Así fue que el stock de Lebac que hoy supera los $1,2 billones de pesos, creció más de $500.000 millones respecto a 12 meses antes y tres veces más que los $385.332 millones informados en los Estados Contables de 2015 del BCRA.
Estos instrumentos el Banco Central los coloca para retirar los pesos que se emiten para comprar los dólares ingresados por toma de deuda externa y por ingreso de inversiones extranjeras, la gran mayoría son capitales especulativos que aprovechan las ventajas de la timba financiera diseñada en el país desde que el ex jefe de gobierno de la CABA ocupa el sillón de Rivadavia. De esta manera la autoridad monetaria debe ofrecer tasas cada vez más altas, y rogar que los tenedores renueven todo el stock que vence. Cuando ello no ocurre y los inversores reciben el pago en pesos del Central, suelen correrse a la compra de dólares y  se generan las condiciones para una corrida como la que vivimos en los últimos días, que fue momentáneamente frenada ofreciéndoles la tasa de interés más alta de la gestión Cambiemos, 40% anual, luego de haber rifado U$S 7000 millones de las reservas y convalidado una devaluación de más del 12% en una semana (¿por qué no la frenaron antes a la corrida? ¿habrá habido amigos del gobierno beneficiados con estas medidas?).
                                            
Estas altas tasas generan derechos a pagar, el costo total de la fallida política monetaria antiinflacionaria alcanzó los $327.834 millones de pesos para el 2017, más del doble  que el año anterior ($157.465 millones).      

Como se deduce de lo explicado, la amenaza que significa un alto y creciente stock de Lebac, es que ante cada vencimiento se pone en riesgo y a prueba la sustentabilidad del modelo “M”, vencimientos con montos crecientes porque deben ir sumando los altos intereses generados y evitar su pago en pesos. Los últimos vencimientos llegaron a representar el equivalente a  más del 50% de la base monetaria, el impacto del 10% de ese valor sobre el mercado cambiario ya es suficiente para una disparada de la divisa. Se generó un círculo vicioso negativo que destruye salarios, endeudamiento, empleos, servicios públicos y que genera una formidable transferencia de riqueza a sectores económicos y financieros concentrados y especulativos, que, es necesario decirlo, dictan hoy la política económica del gobierno argentino.

Altas tasas para estabilizar el dólar, endeudamiento externo y desregulación del mercado cambiario, constituyen la garantía para el libre saqueo de los capitales especulativos, hoy en nuestros país más del 80% de los dólares que ingresan vienen a la timba financiera y se van llevándose en cuotas las reservas del Banco Central, las que ante déficit de la cuenta corriente solo en el endeudamiento externo encuentra su oxígeno, por eso es que pedir dólares prestados en nuestro país es financiar la fuga de divisas, la que desde el inicios del nuevo gobierno alcanzaría los USD -64.878 millones de dólares (32.257 millones en 2016, más de 28.779 millones a fines del 2017).
                                                                                                                 
Déficit Comercial y Fiscal, más ajuste

Para el cierre del ejercicio presupuestario de 2017 el gobierno muestra contento una reducción del déficit primario, en un año no electoral redujo el gasto total en términos reales respecto de 2016, lo que obedece, básicamente a la drástica caída del 27%, en los subsidios económicos en energía y transporte principalmente. También la desaceleración en las transferencias de capital a las provincias (obras públicas), sobre todo después de las últimas elecciones.

Pero a la hora de ver el déficit financiero que agrega el pago de intereses de la deuda, muestran un aumento desmedido que lleva el déficit a $612.700 millones de pesos y a un 6% del PBI. Así el déficit financiero creció en 2017 un 30% respecto de 2016 y demuestra que todo el esfuerzo que el gobierno impone al pueblo a través del ajuste y quita de derechos, termina yendo al pago de ganancias de los sectores financieros especulativos.

Para agregar las malas noticias,  esta refleja la caída del sector productivo, las nuevas reglas macristas lograron un déficit comercial record, el que alcanzó los USD 8.471 millones de dólares para el año 2017, para el intercambio de mercancías con el exterior.

El gobierno centra en estos dos déficit, fiscal primario y comercial, las causas para justificar el endeudamiento externo y ante cualquier situación negativa profundiza el ajuste, hace días el Ministro de Hacienda daba señales a los mercados anunciando más ajuste y baja del déficit primario, entre otros $30.000 millones de pesos menos para obra pública, siendo muy claro a la hora de definir prioridades, ya que con el ajuste al pueblo se liberan recursos para pagar más intereses de deuda o ganancias especulativas.

¡Van por todo!

Como dice Macri, en 2015 también había el déficit pero el mismo se financiaba con algo de deuda en pesos y con adelantos transitorios o utilidades del Banco Central. Ese último financiamiento tenía costo cero y, cuando se tomaba deuda con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad o Anses, se pagaba una tasa subsidiada. El nuevo Gobierno lo cubre con deuda cara y en su mayoría con acreedores externos, pagando altos intereses. Pero finalmente cumplen el principal objetivo que es obtener dólares para poder cubrir la salida de capitales especulativos fugados.
                                                                              
El endeudamiento en economía no está visto como algo malo o nocivo en sí mismo, muchas veces constituye una oportunidad para el progreso, desarrollo e inversiones. Si es malo o bueno depende de para qué se use o su finalidad, si se financia una obra de infraestructura, importación de maquinaria o tecnología para la industria, es muy probable que el crecimiento obtenido pague la deuda, pero en el modelo de Cambiemos la deuda externa no opera como elemento complementario de la política económica de desarrollo, sino como el sustento fundamental de un sistema financiero de especulación y saqueo de la riqueza de los argentinos.

Pero no creamos que tocaron fondo ni que se le terminaron las ideas o los soldados, la herencia recibida fue muy rica, aunque repitan lo contrario, y como dicen hoy para defenderse “el endeudamiento alcanzado es bajo, entre los menores de la región” y si tenemos en cuenta que en la herencia esta YPF, Aerolíneas Argentinas, pasamos de menos del 20% de propiedad estatal del sistema eléctrico a más del 40% a través de la inversión hecha en los 12 años “K”, esto incluye la represa hidroeléctrica Yacyretá, termonucleares, entre otras. Podemos decir que para que la fiesta continúe solo tienen que encontrar comprador.